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¿Es "invertir el rol del profesor" la próxima gran tendencia en el aula invertida?

Desde sus primeras clases de lectura y escritura hasta la defensa final de su tesis, animar a los estudiantes a presentar sus conocimientos es una parte integral de la experiencia de aprendizaje.
Presentaciones de estudiantes y tendencia del aula invertida Panopto Plataforma de vídeo
En prácticamente todas las asignaturas y niveles, las presentaciones de los alumnos han sido una práctica habitual en las aulas desde sus inicios. Sin embargo, en los últimos años, esta tarea ha adquirido mayor relevancia, ya que los centros educativos responden a la creciente demanda del sector empresarial de preparar mejor a los alumnos para las habilidades de presentación que necesitarán en el ámbito laboral.

Hoy en día, es raro encontrar un programa de estudios que no exija a los estudiantes entregar al menos un informe, una propuesta o una presentación en algún momento del semestre. Lo cual, a su vez, crea un problema completamente nuevo para muchos profesores:

¿Cómo se puede abarcar todo lo que se quiere enseñar cuando hay que reservar días, o incluso semanas, de tiempo de clase para las presentaciones de los alumnos?

Si su clase tiene más alumnos o si desea añadir tiempo después de cada presentación para preguntas y respuestas, entonces el tiempo necesario aumentará significativamente.

Para muchos profesores, las únicas soluciones pragmáticas son la paciencia y la planificación: aceptar que los informes de los alumnos consumirán todo el tiempo de clase disponible y esforzarse por insertar la información esencial de manera más eficiente en otras sesiones de clase.

Sin embargo, para un número creciente de educadores, la misma tecnología que ha hecho posible el aula invertida ahora también ofrece una mejor respuesta a este desafío.

Flip The Teacher: Inspirado y potenciado por el aula invertida.

El aula invertida se ha convertido rápidamente en el tema más comentado en educación. Invirtiendo la experiencia tradicional del aula, una clase invertida comienza antes de que empiece la sesión. El profesor proporciona la lección del día con antelación, generalmente en forma de uno o varios vídeos cortos de 5 a 20 minutos, junto con cualquier material de lectura o vídeo complementario. Se espera que los alumnos repasen todo el material como si fuera la tarea del día anterior y que lleguen a clase preparados para profundizar en el tema y participar en actividades de aprendizaje más interactivas.

El entusiasmo por el modelo de aula invertida se debe a su capacidad para ayudar a cambiar la dinámica del aula, pasando de la toma pasiva de apuntes al aprendizaje activo, así como a la gran cantidad de datos de investigaciones iniciales que sugieren que invertir el aula puede mejorar las calificaciones de los estudiantes en los exámenes, reducir las tasas de fracaso y ayudar a involucrar mejor a los estudiantes que la forma tradicional de hacer las cosas.

¿Cómo resuelve el modelo de aula invertida el dilema de programar las presentaciones de los estudiantes?

Para empezar, algunos profesores consideran que invertir el aula crea el tiempo de clase necesario para fomentar precisamente ese tipo de actividad. Invertir el aula permite al profesor seguir compartiendo nuevas ideas a través de clases grabadas, mientras que el tiempo de clase se puede dedicar a los alumnos.

Para otros, la respuesta es aún más sencilla: invertir los roles del profesor y la forma en que el alumno presenta sus trabajos.

Invertir el rol del profesor es más fácil con la tecnología.

A medida que los docentes experimentan con las estrategias más efectivas en sus aulas, el término "invertir el rol del profesor" se ha convertido en una expresión genérica que engloba prácticamente cualquier método para que los alumnos lideren el aula. Si bien no es la única estrategia, la presentación tradicional del alumno —asignar a los estudiantes la tarea de presentar un informe sobre un tema determinado a sus compañeros— es quizás el ejemplo por excelencia.

Invertir el rol del profesor impulsa a los estudiantes no solo a aprender algunos datos sobre un tema, sino a comprender la lección lo suficientemente bien como para sintetizar sus detalles en una presentación coherente y bien estructurada. Los beneficios son evidentes, pero nos llevan de nuevo al problema anterior: ¿cómo encontrar tiempo para compaginar las presentaciones de los estudiantes con la planificación de las clases?

Sencillo: utilizando la misma tecnología que se emplea para invertir el modelo de aula.

Utilizar vídeos para grabar las presentaciones de los alumnos ofrece lo mejor de ambos mundos: se puede animar a los estudiantes a perfeccionar sus habilidades de presentación y a demostrar sus conocimientos ante un público, al tiempo que se libera tiempo de clase que de otro modo estaría reservado para presentaciones individuales.

Lo mejor de todo es que hay muchísimas maneras de hacerlo. Algunas clases piden a los alumnos que graben sus vídeos en casa como tarea, usando sus propios portátiles o teléfonos inteligentes. Los alumnos pueden practicar todo lo que necesiten y grabar varias tomas, compartiendo solo la mejor versión para su revisión. Los profesores, a su vez, pueden ver las grabaciones antes de clase (invirtiendo el rol del profesor) y llegar preparados para compartir los mejores ejemplos, debatir temas o problemas comunes y guiar a los alumnos según sus necesidades individuales.

Estos vídeos para estudiantes pueden ser sencillos y abarcar casi cualquier tema. Como buen ejemplo, mira la presentación en vídeo grabada por un estudiante para un curso de idiomas, que encontrarás a continuación.

 

Como alternativa, los profesores pueden seguir pidiendo a los alumnos que hagan presentaciones frente a sus compañeros, pero utilizando el vídeo para optimizar el proceso. La Escuela de Negocios Sauder de la Universidad de Columbia Británica hizo precisamente eso: creó un «laboratorio de presentaciones» que dividió las aulas en pequeños grupos de alumnos que podían presentar simultáneamente. Cada alumno fue grabado mientras realizaba su presentación ante su grupo, lo que le proporcionó práctica real y al profesor un vídeo completo para evaluar, comentar y orientar.

Con tan solo unos pocos portátiles y algunas aulas disponibles, la clase logró grabar más de 400 presentaciones de estudiantes en solo dos días. El éxito de este primer intento fue tal que la universidad ha incorporado esta práctica —y la clase— como parte fundamental de su programa educativo.

Prueba a invertir el rol del profesor con Panopto

El modelo de aula invertida tiene el potencial de optimizar el tiempo de clase y fomentar el aprendizaje interactivo como nunca antes. En muchas clases, esta interactividad brinda la oportunidad de que los estudiantes sean protagonistas y demuestren sus conocimientos.

Panopto Facilita la transformación del aula —y del profesor— gracias a un software de presentación de vídeo flexible que tanto profesores como alumnos pueden utilizar para grabar clases y presentaciones en cualquier momento, en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo, y compartirlas instantáneamente con alumnos, profesores y compañeros en una biblioteca de vídeo segura y con función de búsqueda.

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